La situación en Siria confronta la diplomacia entre Rusia
y Estados Unidos. Sería el Consejo de Seguridad de la ONU
el que determine el destino de Bachar al Asad.
P o r I R I S D A F N É H E R N Á N D E Z
Para poner fin a la violencia de Siria, la mayoría de los integrantes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se pronunciaron a favor de exigir la dimisión del presidente sirio Bachar al Asad.
No obstante, el Consejo de Seguridad tiene pendiente votar una resolución, elaborada por los países europeos y la Liga Árabe, que exige que Siria instale un gobierno de unidad nacional.
Sin embargo, Rusia, integrante permanente de dicho organismo y con derecho a veto, se opone a las sanciones, considerando que el documento presentado por la delegación de Marruecos no está balanceado y abre las puertas para una intervención en los asuntos internos sirios.
El ministro del Exterior ruso, Serguei Lavrov, dijo que su país nunca aprobará una intervención militar en Siria.
En contraste, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, pidió al Consejo de Seguridad que apoye una resolución con el plan de transición para Siria diseñado por la Liga Árabe y que evite ser “cómplice” de la prolongada ola de violencia que atraviesa el país.
“Tenemos que posicionarnos: O estamos al lado del pueblo sirio o somos cómplices de la prolongada ola de violencia que vive el país”, dijo Clinton en una reunión del Consejo de Seguridad.
Del mismo modo, dijo que “Estados Unidos solicita al Consejo de Seguridad que secunde los requerimientos de la Liga Árabe para que el Gobierno de Siria suspenda de forma inmediata todos sus ataques contra la población y garantice la libertad del pueblo para manifestarse pacíficamente”.
Añadió que la otra opción es “rechazar la propuesta de la Liga Árabe, que supondría abandonar al pueblo sirio y darle fuerzas al dictador, agravaría esta tragedia, y supondría el fracaso de nuestras responsabilidades”.
Subrayó que ha llegado “la hora de que la comunidad internacional deje a un lado sus diferencias y envíe un mensaje claro de apoyo al pueblo sirio”, por lo que abogó por la aprobación por parte del Consejo de una resolución contra Siria, a la que se opone Rusia.
En tanto, David Cameron, primer ministro británico, invitó al resto de miembros del Consejo a que “estén a la altura de sus responsabilidades” y no protejan a Asad. “Los asesinatos deben parar y el presidente debe marcharse”, destacó.
El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Guido Westerwelle, dijo en El Cairo, Egipto, que la situación en Siria “es inaceptable” y que “el Consejo de Seguridad debe actuar”. |