El nuevo decreto de Barack Obama bloquea
los bienes del Gobierno iraní, de su Banco Central
e instituciones financieras en Estados Unidos

Por iris dafné hernández
Continúa en el estira y afloja el ya espinoso conflicto diplomático entre el país más poderoso del mundo e Irán, nación árabe que parece no intimidarse ante las amenazas de la Casa Blanca y sus aliados por el programa nuclear que impulsa el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad, sin importar —al parecer— las sanciones y bloqueos económicos.
En esta ocasión, el mandatario estadounidense, Barack Obama, firmó un decreto que refuerza las sanciones contra Irán por su programa nuclear, particularmente en el bloqueo de “participación en activos del Gobierno iraní” en la Unión Americana.
Mediante una carta dirigida al Congreso de su país, Obama manifestó que ha “determinado que se requieren sanciones adicionales, sobre todo a la luz de las prácticas engañosas del Banco Central de Irán y de otros bancos iraníes para ocultar las transacciones de partes sancionadas”. Agregó que los nuevos poderes sobre los activos iraníes considerados en control de Estados Unidos son necesarios por las “deficiencias del régimen contra el lavado de dinero iraní” al igual que “el continuo e inaceptable riesgo para el sistema financiero internacional generado por las actividades de Irán”.
El nuevo decreto bloquea todos los bienes o haberes del Gobierno de Mahmud Ahmadinejad, del Banco Central de Irán y de todas las instituciones financieras del país en Estados Unidos o bajo control de la Unión Americana. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos explicó que “estas medidas destacan la determinación de la administración (de Obama) para que el régimen iraní responda por su fracaso a la hora de respetar sus obligaciones internacionales”.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Ramin Mehmanparast, afirmó que esas medidas “no son ninguna novedad y ya cuentan con un historial de más de 30 años”. Agregó que los países que imponen este tipo de sanciones, que tachó de “ilegales”, tratan de frenar el avance de Irán y recibirán una “respuesta apropiada” y “los que saldrán afectados serán sus propios pueblos”.
Recalcó que Irán “no admite ninguna sanción” y considera estas medidas como hostiles y con fines políticos, “dentro del contexto de una guerra sicológica”, para generar “preocupación en la sociedad”.
Las nuevas sanciones han generado un impacto negativo en Irán, agentes internacionales dicen que en Teherán hay problemas para comprar arroz, aceite de cocina y otros productos básicos para su población semanas antes de una elección. Sin embargo, el gobierno iraní niega que las medidas estén afectado seriamente su economía, pero investigaciones de Reuters en los últimos días mostraron graves interrupciones en sus importaciones, ya que han tenido un impacto real en el país árabe. |