Pese a las presiones internacionales y los llamados
al cese al fuego, la ciudad de Homs se ha convertido
en el centro de ataque contra Basher al Assad

La escalada de violencia en Siria parece no tener fin debido a la cerrazón del gobierno de Basher al Assad, empeñado en destruir a su propio pueblo. Las víctimas se suman por decenas, en especial entre la población infantil, cuyos derechos humanos no han sido, en lo más mínimo, respetados.
Por ello, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) enviará –junto con la Liga Árabe– una misión de observadores a Siria, con el fin de detener la violencia en ese país y, sobre todo, presionar para que se inicien negociaciones políticas. El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Kimoon dijo que habló con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al-Arabi, “sobre cómo terminar las muertes en Siria e iniciar negociaciones políticas”.
Afirmó que la incapacidad del Consejo de Seguridad de acordar una resolución sobre Siria fue un “desastre” para la gente, debido a las muertes que ocurrieron desde la votación, ya que sólo “alentó al gobierno sirio a incrementar la guerra contra su propio pueblo”.
Homs, una ciudad en donde habita un millón de personas, se ha convertido en el centro de ataque contra el régimen de Basher al Assad. La capital está cerrada con puestos militares en todas la carreteras que desde hace días impiden la llegada de alimentos. “(Homs) está viviendo una auténtica catástrofe humanitaria”, informaron activistas sirios a través de Skype. “Muchos de los heridos mueren por sus heridas, debido a que es imposible llevarlos a hospitales”, agregaron.
Por otro lado, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia denunció el pasado martes que más de 400 niños han muerto y otro tanto permanece detenido de manera arbitraria en Siria, muchos de ellos bajo tortura y abusos sexuales. En tanto, Radhika Coomaraswamy, representante especial del secretario general del Grupo de Trabajo del Consejo de Seguridad, quien mediante un comunicado dijo que “las violaciones cometidas contra los menores van más allá de los asesinatos y las mutilaciones. Sabemos de casos de detenciones de niños a quienes se les acusa de pertenecer a grupos armados”.
Desde Estocolmo, el primer ministro británico, David Cameron, insistió en la necesidad de continuar aumentando la presión sobre el Gobierno de Siria por su sangrienta represión a las fuerzas de la oposición.En Rusia, el ex presidente soviético Mijail Gorbachov pidió “cautela en el conflicto de Siria”, oponiéndose a una intervención militar.
Por su parte, Alemania expulsó a cuatro diplomáticos sirios alegando que desplegaban actividades “incompatibles” con su labor. La decisión fue comunicada por el ministro alemán del Exterior, Guido Westerwelle, quien no dijo los motivos. |