En un afán por reactivar
la economía, Obama propone
un plan para 2013 con marcados
tintes electorales en busca
de su reelección

Por IRIS DAFNÉ HERNÁNDEZ
A unos meses de concluir su periodo presidencial, Barack Obama busca atraer a la clase media, un sector que le ha dado la espalda en momentos electorales, ya que algunas encuestas recientes muestran que la mayoría de la población considera que los contribuyentes de más ingresos no pagan suficientes impuestos. Obama envío al Congreso un plan prespuestario para 2013, con el cual pretende atraer más votos para su reelección en noviembre. Algunas de sus propuestas son las siguientes: más impuestos para los ingresos altos, una tasa especial para las grandes fortunas, más inversiones en infraestructuras y educación, y una meta de largo plazo para la reducción del déficit sin perjudicar las bases para el crecimiento económico y la creación de empleo.
Sin embargo, el plan presupuestario no será aprobado —al menos para este año— porque los principales líderes republicanos han advertido que está “rechazado antes de su llegada”. En el Colegio Universitario del Norte de Virginia, el presidente estadounidense anunció su programa y dijo que la economía debe centrarse en desarrollar el sector manufacturero, en las energías renovables y en ofrecer una educación asequible para formar trabajadores. Afirmó que el objetivo de la propuesta es reducir el déficit en cuatro billones de dólares hasta 2022, con “algunos recortes difíciles, pero absolutamente necesarios”.
Además, prevé un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2.7 por ciento para este año y de tres por ciento para 2013.
Barack Obama dijo que no se pueden repetir los errores que llevaron a la crisis económica, por la que “a unos pocos les iba muy bien, mientras que los demás luchaban para avanzar”, agregó. “Hemos elaborado este presupuesto en torno a la idea de que nuestro país ha ido mejor cuando todos realizan una aportación justa”, afirmó el presidente de la Unión Americana, al subrayar que los fundamentos del pasado llevaron a un aumento en la brecha entre ricos y pobres.
Por otro lado, gracias a los ahorros como en el presupuesto de Defensa (850 mil millones de dólares) y el aumento de los impuestos, el Gobierno de Obama quiere disponer de 800 mil millones para favorecer la creación de empleo e invertir en obras públicas.
Al día siguiente de que Barack Obama diera a conocer el presupuesto del año fiscal 2013, los republicanos aseguraron que el proyecto representa un grave prejuicio a la comunidad hispana en Estados Unidos porque la búsqueda de nuevos impuestos impide que el sector privado inyecte dinero necesario para generar empleos, argumentó el Comité Nacional Republicano. Mario Díaz-Balart, congresista republicano, explicó que las críticas de su partido al proyecto muestran un desacuerdo entre ambos partidos sobre el rol del Estado en la creación de empleo.
Explicó que la propuesta de recaudar mil 500 billones de dólares en impuestos nuevos afectará principalmente a las empresas, cuyo crecimiento enfrentaría más obstáculos. |